14 de octubre de 2011

LA DISTANCIA NO ES UN PROBLEMA


El azar que suele ser así de caprichoso, quiso que una catalana encontrase en nuestro pueblo lo que en su tierra hasta el momento parecía no existir. Fue en nuestra feria , donde ese chico alto, sonriente y desaliñado en su vestimenta, cercano en el trato y amigo de casi todo el mundo, robó el corazón de esta guapa badalonesa.
Lo que empezó como un amor de verano, se fue consolidando poco a poco, hasta el punto de que los muchos kilómetros que los separaban, nunca supusieron un obstáculo en su relación. El avión se convirtió en su mejor aliado y en el mejor testigo del amor, respeto y cariño que se profesaban mutuamente. Mañana volverán a encontrarse nuevamente. Él disfrutará de su sonrisa y de esa dulzura que nadie como ella sabe expresar. Ella, por su parte, reirá con las ocurrencias y chascarrillos propios de nuestro pueblo que con toda seguridad le regalará a menudo. En algún momento, los relojes se detendrán y recordarán cómo la vida los premió conociéndose. La distancia no es nunca un obstáculo, ellos lo han confirmado. Mientras tanto, yo, aquí, también en la distancia, estaré contento y feliz, porque ambos, están en buenas manos.

MUCHAS MANERAS DE MATAR

“Decía Oscar Wilde que todos los hombres matan lo que aman. Unos lo hacen con una mirada amarga, otros con una palabra zalamera, el cobarde con un beso y el valiente con una espada. Unos matan acumulando tanta riqueza para ellos solos, que no permiten vivir al resto de la humanidad. Otros, gastándose en armamento lo que muchos necesitan para comer. Hay quienes matan organizando y justificando con mentiras guerras ilegales. Vivimos en una sociedad criminal donde los gobiernos de los países ricos y las multinacionales matan sistemáticamente y con total impunidad a miles de seres humanos cada día. Porque no sólo mata el que pone una bomba o aprieta el gatillo. Hay muchas maneras de matar.Dejar morir de hambre a la mitad de la población en un mundo en el que sobra la comida, es una de ellas.
Dejar morir de dolor y enfermedad a los que no pueden pagarse las medicinas que podrían curarlos, es otra. Permitir con los brazos cruzados que estas cosas sucedan ...
puede que sea la peor de todas."