Llegaron las primeras lluvias, el otoño perezoso parece que se dignó a despertar de su letargo veraniego. Los árboles se despedirán de sus amarillentas hojas con suspiros de nostalgia de un tiempo que pasó y que nunca volverá.
Los escolares jugarán con los charcos que se encontrarán en su caminar hacia su escuela, sumergiendo sus pequeños piececillos en el agua estancada y fangosa, gracias a esas recién estrenadas botas de agua que tanta ilusión han despertado en ellos.
En todos los hogares comenzará el ritual de los roperos. Cajas y más cajas bajarán de los altillos para ver de nuevo la luz , con el cometido de que la ropa que ha permanecido secuestrada durante el largo estío , nos regale el calor que a veces la vida nos niega.
La mesa de camilla procesionará escaleras abajo , hasta ese rincón acogedor de nuestra casa,donde, junto a nuestra mejor compañía, disfrutaremos de una buena conversación o algún que otro juego de mesa, al calor placentero de unas mullidas enaguas.
En ocasiones, acompañados por el monótono soniquete de la lluvia y del correr del agua que resbala huidiza por calles y tejados, nos deleitaremos con la lectura de algún que otro libro, que alguien muy especial nos aconsejó leer.
Comenzarán las primeras irritaciones al comprobar que aparecen las mismas huellas de humedades que el año anterior y en el mismo lugar de nuestro preciado hogar y que ni los más eruditos de la malograda profesión de albañilería, aciertan a dar las razones que expliquen por qué el agua se cuela sin mi pertinente permiso por ese rincón tan insospechado.
Es tiempo que se presta al recogimiento, al disfrute de las sensaciones más puramente hogareñas, con ese punto de nostalgia y melancolía ,que suelen traer esas tardes grises, pardas y frías que diría Antonio Machado en su inolvidable poema.
Y muy pronto los "malletes" de los pueblos iniciarán la retahíla de lamentaciones sobre los litros de agua que caen. Para unos serán pocos los litros caídos y para otros demasiados. Y es que como se suele decir en estos casos, nunca llueve a gusto de todos.
