3 de noviembre de 2011

COMIENZA EL ESPECTÁCULO

Por fin llegó el ansiado día. A las doce de la madrugada de hoy ha dado comienzo lo que algunos llaman la gran fiesta de la democracia y otros, más escépticos, la mayor mentira jamás contada. Y es que visto lo visto, creo que va siendo hora de poner en duda si votar sirve de algo o simplemente es una pantomima más, inventada por el sistema para sostener el propio sistema.
Lo llaman democracia y no lo es. Este ha sido uno de los cánticos que con más  fuerza han sonado estos últimos meses a lo largo y ancho de nuestra geografía, y que miles de ciudadanos han vitoreado en numerosas plazas manifestando así su indignación por una clase política que se está pasando por el forro de sus pantalones la voluntad popular.
En los próximos días, los dos grandes partidos políticos de este país, culpables de igual manera de la situación de crisis que atraviesa España, pedirán el voto para seguir en la poltrona durante cuatro años más. Ambos se erigirán como defensores de la clase trabajadora y con discursos populistas intentarán convencer de sus buenas intenciones a la gran mayoría de la ciudadanía. Y lo peor de todo es que lo conseguirán. Los medios de comunicación aportarán su granito de arena para que esto sea así, haciendo invisibles a todas aquellas opciones políticas que optan por una forma de política al servicio de los ciudadanos y no de los mercados. Opciones políticas que para la mayoría de los ciudadanos no existe, porque desgraciadamente, aquello que no sale en la caja tonta, no existe para nadie.
Pues bien, este es el panorama desolador con el que nos encontramos y estos señores tan bien hablados y trajeados, son los que se presentan como los salvapatrias de un país con la friolera de cinco millones de dramas familiares, aunque para ellos sean simples números sin rostro humano.
Ante este panorama cabe hacerse la siguiente pregunta  ¿existe la democracia? Evidentemente  aquellos que entienden que la democracia es sólo y exclusivamente ir a votar cada cuatro años, dirán un sí rotundo. Sin embargo para los que entendemos que debe ser algo más, la respuesta es no. Y es que si atendemos al significado etimológico del término democracia, tal y como nació en Grecia, comprobaremos que significa “gobierno del pueblo” y siendo honestos, en nuestro país manda todo el mundo menos el pueblo. Manda Botín, Sarkozy, Obama,  Merkel, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y un largo etcétera que no menciono para no aburrir a nadie. Pero los que realmente deben ser los verdaderos protagonistas de nuestra democracia, que son los ciudadanos y ciudadanas, son simples convidados de piedra, que asisten atónitos a las decisiones que se cocinan en su mayoría fuera de las fronteras de nuestra querida España ( EEUU y UE) y que por lo general afectan a sus intereses de una manera despiadada.
El próximo dia 20 debemos trasladar a las urnas toda la indignación que nos causa la realidad inhumana que vivimos y que tanto sufrimiento está causando a tanta gente. Debemos decir con rotundidad que no aceptamos que nuestra democracia sea cosa de dos, que el pluralismo ideológico debe tener cabida en toda sociedad que se precie democrática. Debemos despertar nuestras conciencias, hacer el ejercicio de responsabilidad cívica que nos está demandando la historia, y apostar por el cambio político en nuestro país, que obviamente, no representan ni uno ni otro. Es hora de que la indignación tenga su propia voz en el parlamento y es hora de que el sentido común se imponga en este mundo de locos en el que nos ha tocado vivir. Pasen y vean, comienza el mayor espectáculo del mundo. ¿Se lo van a perder? Yo que ustedes no lo haría.

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