La vida me enseñó que la dignidad es lo único que poseemos y lo único que nadie podrá robarnos nunca, que sólo los que sueñan podrán ver cumplidos algún día sus sueños, que lo verdaderamente importante no es cuantas veces te caes en la vida, sino las veces que tienes la capacidad de levantarte, que lo que no te mata te hace más fuerte, que después de la tormenta llega la calma, que la política es el camino más corto para crearte enemigos, que enamorarse es la sensación más maravillosa que el ser humano puede experimentar, que los desengaños hieren el alma y tardan en cicatrizar, que aquellos que considerabas tus amigos más íntimos se pueden convertir en auténticos desconocidos de la noche a la mañana, que nada es para toda la vida.
La vida me enseñó que las buenas acciones no siempre se valoran en su justa medida, que el insulto y la calumnia son el arma arrojadiza de quienes carecen de argumentos, que el que la sigue no siempre la consigue, que los buenos de la película de la vida no siempre salen victoriosos, que los amores eternos pueden acabar en una noche,que hay gente que te llena de vida y otras que te amargan la existencia, que una buena conversación en buena compañía es algo que no tiene precio, que mientras hay vida hay esperanza, que la vida no pone a cada uno en su sitio, que el que la hace no siempre la suele pagar, que el amor y el odio te atan a una persona de igual modo, que la indiferencia es lo que más duele, que la vida da muchas vueltas,que a veces hay que tragarse el orgullo,que quien siembra vientos recoge tempestades, que los sentimientos surgen si previo aviso, que todos merecemos una segunda oportunidad, que nada lo que ocurre en la vida ocurre por casualidad.
La vida me enseñó que si existe un Dios, no es tan justo como lo venden algunos, que demasiadas veces nos quejamos por vicio, que todo el que pasa por tu vida de alguna u otra forma deja huella, que nadie puede borrar su pasado por mucho que se empeñe, que siempre hay motivos por los que luchar , que rendirse es de cobardes y no intentarlo de conformistas, que lo que para mí está bien,para otros puede estar fatal, que no existe un bien y un mal universal porque todo es relativo, que pensar diferente te puede cerrar puertas, que no comulgar con la mayoría te convierte en punto de mira de las críticas,que los rencorosos viven permanentemente en el pasado,que todo el mundo se equivoca alguna vez, que para ser político en estos tiempos hay que tener un punto de locura,que lo que importa de verdad no es lo que la gente piensa de ti, sino lo que tú piensas de ti mismo, que nunca conocemos a una persona de verdad,que el nunca más nunca se cumple, que el para siempre siempre termina, que todavía no inventaron nada más sincero que el cariño de una madre. La vida me enseñó que nada es comparable a la inocencia y la sonrisa de un niño.
Con el tiempo he aprendido a no creer en las palabras sino en las actitudes,que no es cierto que la primera impresión es la que cuenta, que se necesita mucho más que eso, que no importa lo que digan, si no hago lo que siento me estoy traicionando y a la larga el precio que se paga por eso es muy alto.
ResponderEliminarAprendí que es más fácil levantarse de una caída, si me animo a saltar, que de una cobardía.
Aprendí a ser libre, reconociendo mis puntos débiles y enfrentando mis miedos, aprendí que no es el tiempo el que sana las heridas solo las esconde.
Aprendí a animarme, a arriesgarme, a jugarme y pelear por lo que creo que vale, aunque se convierta a veces en algo peligroso.
Aprendí que lo que mas quieres lo pierdes, lo que mas te quiere lo ignoras, lo que mas te rechaza lo adoras, lo que mas te adora lo rechazas, lo que mas te hace sufrir lo amas, lo que mas te ama lo utilizas, lo que mas te traiciona lo perdonas, y lo que mas te perdona es al que mas traicionas.
Aprendí a seguir, aún, cuando creo que no puedo más ...